Los conciertos, más cerca que nunca.

Esta pandemia transformó por completo la vida pública. Más allá del privilegio de poder trabajar desde casa, cuidar de nuestra salud en un lugar seguro y poder apoyar desde nuestra trinchera al personal médico; los espacios de fuga y entretenimiento tuvieron que reconfigurarse de la noche a la mañana.

Sin embargo, no es igual disfrutar un concierto de tu artista o banda favorita desde una pantalla que vivirlo de cerca, escuchar las notas y corear junto con desconocidos sus canciones.

Por eso, investigadores de la ciudad alemana de Leipzig organizaron un concierto experimental bajo techo para 1.500 personas el sábado para comprender mejor cómo se propaga el Covid-19 en los grandes y concurridos eventos, y cómo prevenirlo.

Imagen: Caribbean News Digital

En el concierto, que contó con una actuación en vivo del músico Tim Bendzko, los aficionados recibieron máscaras respiratorias, gel de manos fluorescente y “rastreadores de contacto” electrónicos, pequeños transmisores que determinan las velocidades y distancias de contacto de cada uno de los participantes en el experimento.

Utilizando los datos de los rastreadores de contacto, los científicos de la Universidad de Halle monitorizarán el número de “contactos críticos” que tuvo cada participante durante momentos y lugares específicos, mientras que el residuo dejado por el gel de manos fluorescente identificará las superficies que se tocan con frecuencia. Los investigadores esperan usar los datos para encontrar formas de traer grandes eventos, incluyendo deportes, de vuelta a salvo.

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